River Plate visitaba a Chivas de Guadalajara por la vuelta de cuartos de Copa Sudamericana, tría consigo el peso de la mala campaña en la liga y el de la derrota en la ida ante los Mexicanos, en el Monumental por 2-1; pero para el cuadro millonario todo partió brillante, pues al minuto 2 Cabral ya anotaba el primero, y a los 20 de juego Radamel Falcao dejó el segundo que los llevó al descanso con la clasificación provisoria.En el complemento los de la banda sangre continuaron con un excelente juego, pero desperdiciando claras ocasiones de gol, lo que le pasó la cuenta, ya que en 5 minutos las Chivas le empataron y terminó todo, a los 60 Mora y a los 65 Medina sepultaron la hazaña que lograban los Riverplatenses en tierras Aztecas.
Ahora, ¿Cómo explicar lo que sucede en el equipo más grande de Argentina, que esta colista de la tabla del apertura y ahora queda eliminado tan inocentemente ante un partido que por dominio de juego y posesión de balón tenía ganado?.
La respuesta es más simple de lo que parece: No hay explicación.
Simeone renunció al darse cuenta que hasta jugando muy bien no consigue resultados, el fantasma que esta penando a Riverterminó con la salida de Diego Pablo, que a mi pareser poca responsabilidad tiene.
Dato anecdótico es que el 8 de mayo pasado vencía 2-0 a San Lorenzo por los octavos de final de Copa Libertadores de América, y jugando 11 contra 9, recibió dos tantos en cinco minutos y terminó eliminado. Misma historia sucedió en el Jalisco.
Ahora, el Cholo dirigirá por última vez a River ante Huracán el domingo, haber si sale de la ultima posición de la tabla.
Como otro dato: Este, por estadísticas, es el peor River Plate de la historia.



